• La afición de los italianos a las miniaturas de coches a escala se inició en los años treinta del siglo XX cuando la empresa italiana Mercury, especializada desde 1932 en la producción de componentes metálicos para automóviles, importó con éxito desde Alemania los modelos de la casa Märklin englobados en sus series 5521 y 8021. Tras los estragos de la Segunda Guerra Mundial, fue Mercury la empresa que, a partir de un temprano 1945, comenzó a producir sus propios juguetes y en 1946 lanzó al mercado su primera miniatura automovilística. A lo largo de los tres años siguientes numerosas empresas aparecieron en Italia ofreciendo productos similares, sencillos modelos metálicos compatibles con la escala O ferroviaria, oscilando sus escalas entre 1/48 y 1/40. Tal fue el caso de Zax, Nigam, Ra-Ro, Peraboni, Nava o Pressomeccanica entre otras muchas, aunque pocas de ellas continuaron con sus actividades jugueteras más allá de los primeros años cincuenta. Pero entre todas ellas llama poderosamente la atención el caso de S.A.F.A.R. (Società Anonima Fabbricazione Apparecchi Radiofonici), una gran industria tecnológica especializada desde 1924 en aparatos de radio y televisión que, a la vista de la enorme demanda local, decidió comercializar sus propios juguetes a partir de 1946. Sus tres modelos más importantes fueron realizados a escala 1/24: el Auto Berlina MI 3000 y el Spider 2945 fueron diseñados por los ingenieros de la casa Mercury, mientras que el camión de bomberos Viggiu fue encargado a la compañía Alpia. Su cuarta miniatura, sin embargo, se realizó a la escala 1/43.
  • Mod. APE-241La Autopista Elettrica S.A.F.A.R. que, según los expertos de la web Circuits Routiers se presentó en la feria de Milán de 1947, era un juguete puntero tecnológicamente. Se trataba de una pista metálica desmontable con forma de ocho que se cruzaba a través de un puente decorado con anuncios de otros productos de la empresa. La caja contenía un doble transformador en metal y baquelita, 12 raíles curvos, 4 raíles rectos, 2 raíles inclinados para el puente y, por supuesto, dos coches, uno rojo y otro azul, a escala 1/40 (1/43 según el investigador Paolo Rampini). Los raíles eran de chapa y bellamente litografiados.
  • Las miniaturas en zamak, diseñadas por los ingenieros de la casa Mercury de Turín y, cuya carrocería sólo pesaba 20 gramos, contaban con un orificio redondo en su lado derecho para acceder al motor y dos pequeños agujeros en su lado izquierdo para engrasar el mecanismo. Dos contactos de cobre unidos a la base de chapa tomaban la electricidad de la pista y la trasmitían al motor de latón niquelado. Las ruedas delanteras eran de una pieza de zamak y las traseras de aluminio con neumáticos. S.A.F.A.R. abandonó la fabricación de juguetes en 1950 y de hecho la Autopista Elettrica apareció por última vez en su catálogo de 1949, de ahí su extraordinaria rareza en la actualidad. Su influencia en el mercado juguetero italiano fue notable e inspiró otros juguetes similares en los años siguientes, como la Autopista Conti de 1948 o la Autostrada Sila del mismo año.