Monsieur Quirin fundó Quiralu en 1933 combinando letras de su apellido con la palabra "aluminio". La empresa fabricaba por aquel entonces mercaderías y productos promocionales aunque no tardó en hacerse famosa por sus excelentes colecciones de soldaditos, bomberos y cacharros de cocina en aluminio. Pero en 1955 la marca se dejó llevar por la moda vigente y empezó a comercializar coches a la escala aproximada 1/43 en zamac.
Eran robustas miniaturas con base de chapa negra y en ocasiones cristales en plástico que, salvo los descapotables, nunca contaron con interiores detallados o suspensiones. Los neumáticos podían ser blancos o negros. Las escalas eran variables de modo que comparativamente ciertos microcoches pueden resultar enormes, pero todos los modelos de Quiralu son aceptados dentro del estándar 1/43.
En cuanto a las referencias se suele seguir la clave creada por el experto Dr. Edward Force. Es notable como algunas de ellas varían si lo que cambia es el número de tonos de la carrocería o la presencia o no de cristales de plástico.
Los últimos modelos nuevos de la marca se crearon en 1959 y poco después cesó la producción para siempre, si bien en los años 80' y 90' algunos de ellos volvieron a reproducirse a modo de bonitas réplicas.