En los años 50 y 60 las miniaturas de coches avanzaron mucho técnicamente gracias a la fuerte competencia que existía en el Reino Unido. Uno de los participantes en esta lucha por vender miniaturas fue la empresa Tri-ang, responsable en los años 30' y 40' de la serie Minic en chapa, y que en 1959 inició la colección Spot-On, destinada a luchar contra los gigantes Donky Toys y Corgi Toys.

Todos los modelos de Spot-On estaban realizados a la escala 1/42, sin excepción, lo que hace que los camiones y autobuses más grandes alcancen unos tamaños enormes. Desde sus inicios todos los modelos de Spot-On contaron con cristales, interior detallado y suspensión. Más tarde se unieron faros diamantados, piezas independientes en plástico cromado, acabados bicolor y partes móviles.

Las bonitas cajas de cartón incluían folletos donde se explicaban las especificaciones del modelo real. Encontrar una caja de esta marca en buen estado es particularmente difícil debido a que llevaban impresos cupones recortables que permitían obtener regalos.

Otros productos de Spot-On fueron coches a motor para circuitos eléctricos, casas a una escala similar a 1/42 y accesorios de muchas clases. Ciertos modelos se fabricaron en Nueva Zelanda.

Los preciosos y elegantes coches de Spot-On desaparecieron del mercado en 1967 legándonos una preciosa y muy valorada colección de coches, vehículos pesados y numerosos complementos.