Durante casi tres décadas, el origen de las enigmáticas miniaturas británicas marcadas en su base con el texto «"Goody" TOYS MADE IN ENGLAND» fue un absoluto misterio para los coleccionistas. Todo cuanto hoy sabemos sobre esta esquiva serie de los años treinta es fruto de la extraordinaria y paciente investigación llevada a cabo por el historiador y experto británico Robert Newson, a quien pertenece íntegramente el mérito de haber reconstruido su historia tras localizar un cuarto modelo inédito en 2007, descubrir en 2016 un suplemento del catálogo del mayorista B.G. May de Birmingham (gracias a Norman Joplin) y hallar finalmente en 2017 uno de sus rarísimos cofres originales.
Tal y como demostró Robert Newson, la historia comienza con Jack Randall (nacido en Varsovia en 1906 y famoso décadas después por sus juguetes de plástico Merit), quien en 1934 entró a trabajar como comercial para el mayorista londinense Kay (Sports & Games) Ltd. Kay comercializaba atractivos cofres desplegables (con el frontal abatible para servir de expositor en las tiendas) que contenían vehículos y accesorios en plomo fabricados por Taylor & Barrett y Charbens. En 1936, el ambicioso Randall dejó Kay para fundar en Londres la firma Bell (Toys & Games) Ltd. junto a sus socios Lew Jones y M. Goodman.
En su nueva empresa, Randall retomó la exitosa idea de los cofres expositores desplegables, pero para no entrar en conflicto con el acuerdo entre Kay y Taylor & Barrett recurrió inicialmente a miniaturas y surtidores de Johillco, cuyos coches eran en su mayoría copias de los Tootsietoy de 1931. Buscando ofrecer automóviles más modernos y cercanos al estilo de los populares Dinky Toys, Bell encargó hacia 1936 a un fundidor externo la fabricación en exclusiva de una serie propia de cuatro coches: Goody Toys, nombre que muy probablemente derivaba del apellido del socio M. Goodman.
Los Goody Toys fueron comercializados por Bell entre 1936 y 1940 en vistosos cofres desplegables como «Petrol Station» y «Traffic Lights», donde los coches iban cosidos al cartón junto a surtidores y figuras de Johillco. Técnicamente, tal como detalla Newson, son miniaturas en zamak inyectado inspiradas en vehículos reales de 1935 y construidas en tres piezas independientes —carrocería, chasis común para los cuatro modelos y parrilla frontal con parachoques—, todo ello mantenido unido únicamente por el paso de los dos ejes metálicos, al estilo de la serie Graham de Tootsietoy. Montaban llantas metálicas sin pintar con finos neumáticos de caucho blanco y se pintaban en una amplísima variedad de combinaciones bicolor contrastando carrocería y chasis (rojo, marrón claro y oscuro, verde, azul oscuro, crema y negro).
MORRIS SALOON
Basado en la berlina de seis ventanas laterales Morris Big Six Series II de 1935-1937. Lleva grabado el número de molde «0» bajo el techo y monta la parrilla específica de Morris. Se han documentado ejemplares en rojo, marrón, marrón oscuro, verde, azul oscuro y crema, habitualmente combinados con chasis de otro color.
MORRIS COUPÉ
Inspirado en la versión coupé del Morris 25 de 1935. Fue el cuarto modelo de la colección en salir a la luz cuando apareció un ejemplar en el año 2007. A diferencia de los otros tres modelos de la serie, carece de número identificativo de molde grabado en el interior del techo.
FORD COUPÉ
Reproduce el Ford V8 Coupé de 1935 (modelo estadounidense que también se fabricó en Reino Unido), fácilmente reconocible por el diseño de su calandra y las características rejillas de ventilación del capó. Lleva el número «2» grabado en espejo bajo el techo y se conoce en colores marrón oscuro, verde, azul oscuro, crema y negro.
Epílogo
En 1940 Jack Randall abandonó Bell para fundar junto a su esposa Lena la célebre J. Randall (Toys & Games) Ltd. (más tarde J. & L. Randall Ltd.), donde comercializó entre 1940 y 1941 nuevos cofres desplegables bajo la marca Merit, aunque estos ya sólo incluyeron piezas de Johillco.
Sin embargo, como documenta Robert Newson, los Goody Toys tuvieron una última aparición: en mayo de 1941, Timpo Toys publicó un anuncio en la revista Games & Toys mostrando uno de sus garajes de madera con un Ford de Goody Toys en la explanada. La conexión quedó confirmada al hallarse unidades del Ford Sedán en cuyo chasis se había borrado el nombre «Goody Toys» dejándolo liso. Todo apunta a que el mismo fundidor que fabricó los Goody Toys produjo esta versión de guerra para Timpo en 1941 y también los primeros modelos de posguerra de Timpo de finales de 1945 (el Streamlined Saloon y el Pick-Up Truck), cuyo diseño de chasis y sistema de construcción son prácticamente idénticos.