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En plena crisis de las miniaturas, a mediados de
los 80´, Solido perpetró uno de sus más deleznables crímenes:
destruir el molde original del R5 para reconvertirlo en el del Super-5.
Esta miniatura de Solido apareció en 1986 y fue fabricada
exclusivamente en Portugal para las series baratas. La carrocería
está pésimamente diseñada y el modelo peca de un morro demasiado
largo y de las ruedas traseras demasiado pegadas a la zaga. Las
ruedas botón resultan demasiado grandes y las piezas del frontal,
incluso los faros en plástico, no encajan bien. La mayor
monstruosidad de Solido se fabricó en rojo o azul metalizado,
existiendo también una versión de bomberos con una patética
decoración.. |