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SEAT puso a la
venta el 127 en 1972. Moderno y polivalente, su éxito fue tal que en los
primeros seis meses desde el inicio de su comercialización ya se habían
vendido 50.000 unidades. Pilen puso a la venta la correspondiente
miniatura en las Navidades de 1973, justo en la época de plena madurez de
esta marca, una etapa en la que llevó a cabo fabulosos moldes totalmente
articulados. Así, el 127 se convierte en una de las mejores miniaturas de
Pilen. contaba con apertura del capó, las puertas y el diminuto maletero,
que no tercera puerta. El interior, muy bien detallado, contaba con
asientos abatibles. La base era de metal, al igual que los parachoques.
Los faros y las luces traseras eran piezas de plástico independientes, al
igual que la calandra. Huelga decir que la miniatura tenía suspensión.
Cerca de los años 80' el modelo fue simplificado para abaratar costes, tal
y como ocurriera con el SAT 600E o el 850 Spider de la misma época.
Aunque se
mantuvieron los parachoques de metal, acabó por desaparecer la apertura
del maletero y el capó. En el frontal, la calandra y los faros acabaron
por integrarse en la carrocería y en la parte trasera ocurrió lo mismo con
los intermitentes. Finalmente aparecieron las bases en plástico y los
parachoques acabaron por integrarse también en la carrocería. Las únicas
versiones que conoció el 127 de Pilen fueron las de rally, ya sea
adaptadas a los primeros y más sofisticados modelos o a los más simples de
finales de la década. El SEAT 127 experimentó un profundo rediseño a
finales de los 70' y se fabricó hasta 1983 en que fue sustituido por el
Fura que estuvo a la venta hasta 1985. No existieron miniaturas ni de la
segunda versión, ni del Fura a la escala 1/43, ni mucho menos modelos de cinco
puertas.
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A lo largo de los años 70' Nacoral
trató de hacerle la competencia a Pilen consiguiéndolo en no pocas
ocasiones con excelentes miniaturas. Pero es sabido por los coleccionistas
que Nacoral no comercializó muchos de sus FIAT como si fueran SEAT, tal y
como sucedió con sus muchos de sus excelentes modelos a la escala 1/24.
Así, lo que Nacoral comercializó a partir de 1973 fue un FIAT 127 y no un
SEAT. Y la verdad es que no tenía nada que envidiar al modelo que
aparecería poco después en el catálogo de Pilen. El FIAT 127 de Nacoral,
comercializado en versiones normales o sport, contaba con base y
parachoques de metal, suspensión, piezas independientes para faros,
calandra y luces traseras y apertura de capó y puertas con marcos. Este
modelo parece estar inspirado en modelos italianos: las puertas se abren
como en la versión de Mercury y el capó como en el modelo de Mebetoys. |