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La mayoría de las grandes marcas modernas tienen
sus fábricas lejos de Europa. China es el país en el que
pequeñas y expertas manos elaboran los ínfimos detalles de los
modelos de Vitesse, Norev, Solido, IXO, Schuco y un largo
etcétera. Los costes de producción en oriente son ínfimos pero
luego se traducen en unos desmesurados precios de venta en Europa,
sobretodo si se trata de producto de importación, aun dentro de la
Unión Europea. ¿Qué sucede si una de estas empresas
orientales decide sacar a la venta una colección
independiente de las marcas europeas que
además de satisfacer a los coleccionistas siea tan barata que sirva para
juguete? Ese es el caso de la
empresa china HONGWELL cuya serie CARARAMA a la escala 1/43 en
metal está causando furor en occidente. ¿El motivo? La serie
CARARAMA guarda el espíritu original de los coches a escala:
son simples juguetes, como en sus tiempos lo fueron Norev o
Solido antes de convertirse en objetos de coleccionista o como
lo fueron Pilen o Dinky Toys antes de extinguirse, pero los niveles
de calidad y de acabado de los coches de CARARAMA son
excelentes teniendo en cuenta el más importante de las
características de estos: actualmente se puede adquirir en
España un coche CARARAMA por un PVP comprendido entre 2'10€
y 6'00€. Encontrar un Minichamps, Eagle´s race, Norev,
Vitesse o Solido en España por debajo de 18€ es improbable.
Existe una preferencia total por vehículos
norte-europeos, al margen de los típicos japoneses o
coreanos, con la presencia de alemanes Mercedes, Audi, BMW; suecos
SAAB o Volvo o Jaguar o Land Rover británicos. Ello
explica que la alemana Schuco haya adquirido los derechos de
producción de la línea de Hongwell lanzando una nueva
colección Schuco JUNIOR compuesta en su mayoría por
vehículos de la colección CARARAMA, cuyo PVP en el mercado
ronda los 10€. La serie especial CARARAMA, cuyos acabados
son idénticos a la serie estándar, tiene un embalaje
diferente y puede encontrarse en muy pocas tiendas
especializadas por un precio aproximado de 6€. Lo ideal es,
sin duda, adquirirlos en tiendas de regalos o económicas por
un precio siempre inferior a 3€. Estos coches se venden
también en packs que incluyen multitud de vehículos y
accesorios.
Técnicamente, CARARAMA está caracterizada por
coches en metal con bases de plástico, que en un principio
resultaron básicas pero que últimamente incluyen buenos
detalles y tubos de escape independientes. Muchos modelos
originalmente simples han sido mejorados a posteriori. Ningún modelo
cuenta con suspensión. Los acabados de la
pintura suelen ser metalizados, con múltiples detalles
tampografiados, desde embellecedores a intermitentes, pasando
por retrovisores o incluso modelos con la carrocería en
dos tonos. También hay bastantes calcas para las
insignias, cromados o matrículas. En algunos modelos
toda la calandra delantera está resuelta con un
adhesivo. En cuanto a las piezas de cristal
transparente, todos los coches cuentan con cristales en
los que los marcos están pintados en negro, al igual
que detalles como los limpiaparabrisas. Los faros son
habitualmente piezas independientes, a veces compuestas.
Las luces traseras iban antes pintadas en la carrocería
o eran pegatinas, pero ahora también son piezas en
plástico. Muchos modelos cuentan con techo solar. Por lo que respecta al interior de los coches,
resulta básico, aunque el molde esta lo suficientemente
detallado para mostrar las arrugas del cuero o sus costuras.
El salpicadero también es simple y suele ser del color de los
asientos, que acostumbran a tener un tono crema claro o gris.
El volante independiente es en plástico negro y a veces
existe una palanca de cambios. Uno de los últimos
modelos en aparecer, el Jaguar S-Type, cuanta con un
salpicadero detallado con un adhesivo para los relojes y con
un trazo que lo atraviesa imitando un acabado en madera. Las
ruedas están siempre muy bien realizadas, con neumáticos de
goma. Antes el plástico de las llantas era cromado, pero
ahora es de un gris metalizado muy realista.
En lo tocante a las partes que se
abren, la mayoría tienen puertas practicables excepto
algún break en el que se abre el portón trasero. Al
principio las puertas fueron simples;
después todas
pasaron a montar el interior en plástico del color de
la tapicería; más tarde pasaron a tener
marco y,
finalmente, los últimos modelos se abren por el
retrovisor de metal al contar la puerta con cristal y
marco. Por lo que respecta a piezas adicionales, los CARARAMA no escatiman en alerones, antenas, bacas,
retrovisores, ruedas de repuesto u otros accesorios,
pero nunca abusan de estos. Como ya ocurría en los años 70´, la apertura
de puertas sacrifica a veces la calidad final del modelo, que
pierde proporción. Los modelos de CARARAMA deben ser
comprados con máxima atención para detectar a tiempo posible
errores en la pintura y adhesivos o rebabas en el molde de
metal. La producción masiva y su bajo precio
puede impide a veces que estos modelos tengan los controles
de calidad a los que son sometidas las miniaturas en las
tiendas especializadas. En cualquier caso, el avezado
comprador está adquiriendo una formidable reproducción
a escala siempre por menos de 3€, con un nivel
calidad-precio que debería hacer palidecer a los
responsables de empresas como Solido, Norev o
Minichamps
entre otras muchas por los mismos motivos que han
obligado a la veterana Schuco a pactar con el diablo.
Sirva el trabajo de Hongwell como cura de
humildad para los fabricantes europeos y sus distribuidores e
importadores.
Al margen de los coches modernos, CARARAMA
incluye además una selección de automóviles clásicos, encabezada por el Volkswagen escarabajo y su versión
furgón, los Porsche 356 o los Mercedes 300SL. También
tienen presencia acertadas reproducciones de MG
británicos. Sobre esta base Schuco realiza
transformaciones y dioramas. El catálogo de Hongwell es
enorme, incluyendo vehículos de emergencia y de obras
públicas. Esta empresa china reproduce los mismos
modelos en 1/72.
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